Las tuberías de abastecimiento son esenciales para el normal funcionamiento de un municipio y deben estar en perfecto estado para evitar fugas que pueden malgastar un bien tan preciado como el agua. Por eso, las tuberías en la ciudad deben tener un mantenimiento profesional para evitar problemas y, en caso de producirse, contar con una empresa solvente que lleve a cabo las reparaciones con todas las garantías.

 

Las fugas de agua de las redes de abastecimiento preocupan a los responsables por la pérdida de agua que se produce y porque cada vez aumentan más. El agua no registrada es la diferencia entre el agua potable que está controlada en la red de abastecimiento y la del consumo de agua de los ciudadanos. Las principales causas de este incremento del agua no registrada son los siguientes:

 

Fallos en la medición de los contadores de agua

 

Los contadores deberían medir en diferentes caudales de agua, pero esto no es fácil y suele haber errores en la medición, sobre todo si hablamos de caudales pequeños. También puede ocurrir que ni siquiera se produzcan las mediciones por negligencia o descuido.

 

Fugas de agua en las tuberías de abastecimiento

 

Cuando las tuberías enterradas sufren fugas de agua, si son muy importantes, pueden derivar en que el agua no llegue a algunas zonas de la ciudad. Desde el año 2008 el porcentaje de pérdidas de agua ha aumentado un punto porcentual en las ciudades españolas. O, dicho en otras palabras, al año se pierden en fugas de tubería un consumo de agua equivalente al que consumen en sus casas 13,8 millones de personas.

Hay muchos factores que inciden en estas cifras alarmantes, pero el principal problema es el envejecimiento de las tuberías de abastecimiento. Según recientes estudios se calcula que el 39% de la red de abastecimiento española tiene más de 30 años de antigüedad y el 26% más de 40 años. 

 

También hay que decir que la red de abastecimiento de agua está cada vez más controlada para evitar presiones que puedan derivar en fugas o roturas de tubería. Se utilizan métodos cada vez más sofisticados para detectar y localizar con rapidez las fugas de agua. Sin embargo, si las tuberías son viejas, aunque se detecte una rotura con rapidez el agua ya se está perdiendo y, en caso de que se haga la reparación en un tiempo récord (algo que la mayoría de las veces no ocurre), las pérdidas de agua resultan cuantiosas.

 

Por tanto, hasta que no se haga una inversión importante en infraestructuras, la realidad es que las fugas de agua van a aumentar y la pérdida de agua también. Ante este problema, Insituform apuesta por la rehabilitación sin zanja, que es la manera más rápida y segura de reparar fugas y evitar que se desperdicien cantidades importantes de agua.

 

Rehabilitación sin zanja

 

La tecnología de rehabilitación sin zanja es actualmente la más recomendable para renovar tuberías en la ciudad y evitar pérdidas de agua considerables durante la reparación. Con las obras tradicionales, basadas en la excavación de zanjas, el tiempo de reparación se prolonga mientras el agua continúa saliendo por la fisura. Además, hay otras muchas ventajas cuando se utiliza la manga continua CIPP:

 

  • Se evitan ruidos y cortes de tráfico
  • Se minimizan las molestias para los ciudadanos de la zona
  • Se reducen las emisiones nocivas a la atmósfera
  • Se reducen los costes económicos y el tiempo de ejecución
  • Se aumenta la seguridad de los trabajadores y de personas ajenas a la empresa que está haciendo la reparación

 

Insituform fue la primera empresa en utilizar la rehabilitación sin zanja y es la principal referencia del sector desde hace más de 45 años en la utilización de la manga continua CIPP. Hemos reparado tuberías de abastecimiento en España y otros países del mundo con gran éxito, tratando de que se pierda el menor agua posible. Si necesitas más información sobre nuestros trabajos no dudes en contactar con nosotros. Te esperamos.