Los costes de reparación de tuberías son uno de los principales interrogantes que nos surgen, sobre todo cuando de lo que se trata es de saneamiento en grandes superficies e infraestructuras industriales. La razón lógica de ello estriba fundamentalmente en que tales reparaciones pueden suponer una considerable inversión de tiempo, dinero y molestias colaterales, si no sabemos planificar adecuadamente cuál pueda ser la opción más indicada.

 

Ha de tenerse en cuenta que lo más habitual y tradicional ha sido la reparación y rehabilitación de tuberías mediante la apertura de zanjas, lo que supone considerables molestias, tanto para el encargante de la obra, como para otras organizaciones y personas, por las siguientes razones:

  • Las obras tradicionales producen mucha más contaminación acústica, es decir: mucho más ruido, y ello supone una perturbación notoria tanto para quien encarga la obra como para otras personas, empresas y entidades (e incluso transeúntes) del entorno inmediato.
  • La obra con zanja supone también un coste sobreañadido mucho mayor, pues comporta abrir el suelo y realizar la zanja, y luego además, restituir y restablecer el suelo que ha sido previamente horadado, para así volver a la normalidad. Todo ello supondrá una repercusión económica notablemente mayor.
  • A ello cabe agregar que las obras tradicionales son también mucho más lentas.
  • Las obras con apertura de zanja pueden implicar también la interrupción de las actividades comerciales o productivas de la empresa cuya infraestructura de tuberías se está reparando, lo que lógicamente significa también un coste económico adicional por la consiguiente pérdida de productividad.
  • Además, se hallan los costes medioambientales, de suyo más difíciles de ponderar: la obra con zanja levanta más polvo, entre otros factores contraproducentes en el aspecto económico y social.

 

Reparación de tuberías sin apertura de zanja: ventajas y beneficios

 

Insituform es una empresa con más de 35 años de trayectoria en la reparación sin zanja. Los costes de reparación de tuberías se ven, de este modo, notablemente atenuados. Además, el sistema de manga CIPP para reparación de tuberías sin manga, aunque hace algunos años era relativamente desconocido o poco conocido, ha ido ganando prestigio, y a día de hoy cuenta con licencias de instalación en más de 40 países de todo el mundo.

 

A ello hay que añadir que Insituform cuenta con equipos profesionales de alta especialización en este tipo de reparaciones y cumplen escrupulosamente con los protocolos y estándares internacionales de calidad, fabricación y seguridad, lo que sumado a su bien dilatada experiencia, supone de por sí toda una garantía de confianza. Pero es que además, las ventajas de la reparación sin zanja son muy amplias en comparación con el sistema tradicional:

  • Elimina las filtraciones y restablece la red de saneamiento en toda su integridad, ello sin ocasionar contaminación acústica.
  • Se ahorran los costes asociados a la apertura de zanjas.
  • Es mucho más rápida, y a menudo se finaliza en unas horas lo que en la obra tradicional supone días y días de trabajo. El ahorro de tiempo es, pues, más que considerable.
  • Desaparecen las juntas de conducción, y con ellas, las fugas, mucho más frecuentes con el saneamiento tradicional.
  • En la reparación de tuberías sin apertura de zanja, no es preciso interrumpir la actividad del negocio o empresa.
  • Los costes medioambientales, económicos y sociales son mucho menores.
  • Incrementa la capacidad de flujo de las tuberías frente a la menor capacidad del sistema tradicional.
  • Es una modalidad de reparación mucho más sostenible y respetuosa con el ecosistema.
  • Se trata de un sistema de reparación que ofrece mucha mayor seguridad que el tradicional de obras con zanja.

 

La reparación de tuberías sin zanja supone, pues, la mejor opción sin duda alguna, sobre todo a la hora de calibrar los diversos costes de reparación de tuberías en el mercado actual.